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domingo, 27 de agosto de 2017

Tu pecho, mi árbol

Tu pecho es como un árbol que ramifica desde de tus raíces... tu ombligo el nido de mis sueños eternos.  Expande las ramas sobre tus pezones como diminutos frutos...

Esconden tus raíces la sabia que alimenta mi lujuria... el secreto de tu copa da sed a mi alma.
Quiero abrir esa caja de pandora, tocar tu corazón, mecerme entre tus brazos y perderme de cabeza bajo la tierra que te cubre.
No dejaré que nadie pode tus pies, porque es tu madera mi vida, esos anillos que marcan tu edad me dan el oxígeno que necesito.
Es en ti donde encuentro la paz, el cobijo del tiempo, el silencio que procura gritos lejanos, el sentir y latir de tu propio cuerpo...
Da sombra y luz. Da humedad, frescura... tus hojas activan mis propias raíces y me inspiran. 

Es el tatuaje perfecto que usaré como renglones para escribir sin salirme de la línea.
Sí, definitivamente tu pecho es como un árbol que ramifica desde tus raíces hasta las mías.

viernes, 18 de marzo de 2016

Una y otra vez...

Siempre hay cosas que por muy cotidianas que parezcan, se nos hacen imprescindibles. 
Puedo pasar una noche sin ti o dos, a lo sumo un mes... pero me asalta la añoranza, necesito el calor de tu cuerpo, la geografía de tu piel... necesito el abrazo nocturno, el beso del amanecer.
Cosas que se hacen costumbre, tal vez... pero necesito esas cosas sencillas que han hecho de nuestra casa un hogar, el lugar al que volver.
Hemos andado caminos y aun quedan algunos que recorrer, pero tendré cobijo en tus brazos... una y otra vez.