Crees que puedes seducirme hábilmente, pero soy yo quien lo hace. Crees que tu mirada es capaz de transportarme al camino de la locura, y haces bien en creerlo... pues sí que lo consigues. Besos, cosquillas, saliva y huellas encienden ese deseo escondido que nos lleva al bucle infinito de querernos por turnos.
Crees que la urgencia de amor no da pie a la risa pero también te equivocas... no hay prisas que eviten las bromas, ni la complicidad adquirida.
Crees que puedes callarme a besos y es verdad. .. A veces, pero sólo a veces, lo consigues.
Crees que no puedo resistir tus caricias... y qué razón tienes. ..no puedo.. me quema la piel y las ganas... esas que ahogo en tu pecho cuando me amas.
