Cada vez que te pienso se ruboriza hasta el alma, es un arrebol inesperado que me invade y traspasa el pensamiento. Es como el sentir el roce del aire en la playa, la arena seca y caliente deslizarse sobre la piel… ese recuerdo inmediato hace que sienta cierta vergüenza entre la gente. Es una sensación íntima, privada y única… recuerdo tu cara al hacer el amor. Nuestro mutuo goce y esos susurros ahogados que llenan cualquier corazón. ¿No es acaso sentir el amor, ese incontrolable cosquilleo en el estómago, ese suspiro inquieto que sale desde dentro y arrebata la razón? Amarte es lo mejor del mundo, sin lugar a dudas, pero es tan hermoso sentir el amor, sentir que me amas… Adoro el mismo recuerdo que trae hasta a mí cuando no te tengo, adoro la vida que te puso en mi camino. Detesto el tiempo que nos roba la presencia y arrebata sin contrición la oportunidad de querernos, de entregarnos en cuerpo y alma doblegando pasión y deseo en cualquier ocasión. Pero se ruboriza hasta el alma cada vez que te pienso y me invade este arrebol.Aquí encontrarás relatos, reflexiones personales, reseñas de libros y una especie de diario denominado 'Desde el tercero G'. Rebobinando, en gerundio, es algo así como hacerle un guiño a la mente...
viernes, 21 de agosto de 2015
Arrebol
Cada vez que te pienso se ruboriza hasta el alma, es un arrebol inesperado que me invade y traspasa el pensamiento. Es como el sentir el roce del aire en la playa, la arena seca y caliente deslizarse sobre la piel… ese recuerdo inmediato hace que sienta cierta vergüenza entre la gente. Es una sensación íntima, privada y única… recuerdo tu cara al hacer el amor. Nuestro mutuo goce y esos susurros ahogados que llenan cualquier corazón. ¿No es acaso sentir el amor, ese incontrolable cosquilleo en el estómago, ese suspiro inquieto que sale desde dentro y arrebata la razón? Amarte es lo mejor del mundo, sin lugar a dudas, pero es tan hermoso sentir el amor, sentir que me amas… Adoro el mismo recuerdo que trae hasta a mí cuando no te tengo, adoro la vida que te puso en mi camino. Detesto el tiempo que nos roba la presencia y arrebata sin contrición la oportunidad de querernos, de entregarnos en cuerpo y alma doblegando pasión y deseo en cualquier ocasión. Pero se ruboriza hasta el alma cada vez que te pienso y me invade este arrebol.
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