domingo, 27 de mayo de 2018

Flores ensangrentadas

El CD sonaba una y otra vez en forma de bucle. Siempre le gustó oír a Lorca en la voz de Ana Belén. La cortina flotaba con la suave brisa primaveral que se colaba a través de la ventana abierta. También las hojas de la libreta en la que había esbozado el rostro de un monstruo volaban bajo la ventana. En el suelo yacían restos de papel. Procedían del kit para hacer origami que le regaló su madre asesorada por la psiquiatra. Nadie la entendía, tal vez la comecocos creía que hacer filigranas de papel, dibujar sus monstruos y cantar hasta desgallitarse era la fórmula ideal para salir de aquel pozo negro. Los limones que se llevó de la cocina para desinfectar la cuchilla seguían intactos sobre la cama... "¡Qué tonta soy!", pensó antes de cortar sus venas, " he pensado en desinfectar la cuchilla como si eso fuera necesario. Tampoco aquellos cabrones usaron condones..." la voz de la madrileña interpretaba aquel, "herido de amor' y ella perdía el último hilo de vida, pensando que "para la ternura siempre habrá tiempo". Las margaritas cayeron al rústico suelo de madera de la cabaña alquilada, tuvo tiempo de sentir que se empaparan...




Texto del Club de los Retos de Dácil, homenaje a las mujeres, víctimas que son violadas y recordando a Alaska y Dinarama con sus Perlas ensangrentadas. La foto está libre de derechos.

martes, 22 de mayo de 2018

Desmigaja

Se desmigaja el tiempo, el viento liba la tarde, y mientras en la ciudad se van encendiendo las farolas. 
Las olas marcan el son de la soledad y esa música invade la playa tras la lluvia. El ritmo que fluye de las fuentes de la vida se lentifica. Aquel viejo paraguas no pudo proteger las lágrimas que salieron de las ventanas de tus ojos. Se perdieron en la orilla. Las gotas fecundas se perdieron en el campo de agua.
Tímidas las estrellas empiezan a salir a través de los visillos celestiales. Sueños que caen como la arena que se cuela por los bolsillos rotos.Ya no sé dónde marca la brújula. Nuestro norte se perdió sin remedio. Ni una cascada de plegarias puede ya devolvernos al camino.

Cedida con derechos reservados.
Se desmigaja el tiempo y se ajan los recuerdos reincidentes. Se abren las pupilas a la par que se apaga el día, que se diluye la tarde. La lluvia se acumula junto a mí, desnuda, cobijada en la planta de tus pies.

sábado, 19 de mayo de 2018

Destierro

Bajaste por la escarpada pendiente de sus caderas y te deslizaste por el precipicio ciego de su cordura.
Te contaminaste de amor sin entender el dialecto de sus gemidos. Ese soniquete, que como grillos en las noches de verano, quedó atrapado en un instante de ternura.
De nada sirvió el color de la primavera. No derritió el calor las nieves de tu memoria. La lluvia de lágrimas no llenó los oasis de tu desierto.
Sentimientos y emociones se desparramaron por los barrancos de tu corazón. Los latidos rompieron el silencio tras la cortina de acero y ahora la soledad lo llena todo. 
Se hizo la nada en tu destierro.

martes, 15 de mayo de 2018

Cotidianeidad



Leía en la prensa del día algo sobre la recesión. La economía nunca fue su fuerte, pero entendía que cada vez la cosa iba a peor. Su hija jugaba con cromos de científicas, aquellas que han logrado lo más alto del campo en el que se mueven y que ella misma admira.
Sin querer el pequeño que empieza a hacer peninos (como decía su octogenaria tía cuando los peques empezaban a caminar) tiró el tetrabick de zumo que acababa de beberse. Se echó a llorar al tropezar con la alfombra. Su hermana en un acto instintivo se movió a socorrerle. Mientras sus estampas volaban por encima del zumo pensó que aquella candidez que hoy les embargaba se perdería en poco tiempo. La economía decrece, el índice de mortalidad también, pero no crece la tasa de natalidad. Eso sí que es un grave problema. Pronto serán todos viejos y no habrá nadie para cuidarlos. De qué vale la lucha de las científicas por mejorar la calidad de vida. De qué vale que ella eduque sola a dos hijos en igualdad, si no hay recursos para que crezcan. También leía, tristemente en el periódico del día, como una madre y tres hijos se quitaron la vida por un desahucio injusto que les dejó en la más absoluta agonía. Miró a sus hijos con una lágrima furtiva y se preguntó si su salario de mañana limpiando habitaciones de hotel, si el trabajo en casa montando piezas de termo le daría para sobrevivir a la tremenda caída que anunciaba la prensa, y desgraciadamente, no la del día. Se pintó de noticias y tragó bilis, debería empezar a hacer la comida... 

Para el Club de los retos de Dácil.

Mentes

Cuadriculadas mentes creen que solo el amor es posible entre hombre y mujer. 
Cuadriculadas mentes que se creen dueñas de su verdad.
Cuadriculadas monocolor que no quieren ver el arcoíris.
Cuadriculadas proyectan ideas que diferencian el rosa del azul.
Pobres mentes pequeñas que jamás salen de su cubil.

Para el Club de los Retos de Dácil.

Art Rover, México 2009.