martes, 24 de abril de 2018

Miserias

Hay lluvias que siguen mojando aunque estemos a cubierto. Amores que fueron eternos y apenas duraron dos meses.
Amores eternos que no rozaron el calendario... queda aún resto de lluvia en las esquinas de las aceras. Suena el violín del adiós a medianoche. Los ojos implorando una quimera y las lágrimas asomando al balcón de la súplica.
Así pasó tu primavera... hoy los sonidos del acorde perfecto y la crueldad silente de un suspiro, traen los recuerdos reflejados en el río de aquella que fue nuestra vida.
Hoy las miserias nos atrapan el alma, como en una vieja casa deshabitada, en la que el olvido dejó inevitablemente su huella.

Foto con derechos de autor, cedida por  Agostinho Russo.

viernes, 20 de abril de 2018

¿Meryl o Natalia?, Óscar a la mejor actriz

Meryl Port se ha alzado con el Óscar a la mejor actriz. La veterana actriz, casada con el director de la cinta, el norteamericano Bob Maville, aseguró en rueda de prensa, que jamás pensó ser merecedora de tal galardón. La recién oscarizada e intérprete de la película Casting, confesó que algunas de las escenas más dramáticas le recordaban parte de su propio pasado. Port, de origen colombiano, representa a Natalia Gómez, una joven aspirante a actriz que acude la audición de una obra de teatro y se ve envuelta en las artimañas de la compañía para usar a su elenco como mulas. La película que relata la vida de uno de los capos más importantes de Colombia, narra como el mafioso en sus inicios utilizó a la joven actriz para introducir cocaína en Estados Unidos. En una de sus representaciones, la joven sufre lo que en principio parecía un desmayo, pero ya en el hospital, cuando casi pierde su vida, es detenida por las autoridades. Natalia se prestó a colaborar a cambio de una cirugía estética, lograr la nacionalidad, y entrar en el sistema de protección de testigos. A partir de ese momento su vida dio un giro espectacular, llegando a ser una de las actrices más cotizadas de Hollywood. La propia Port aseguró que tal y como está el panorama artístico las actrices como ella tenían “muy pocas oportunidades de llegar incluso a estar nominadas, a partir de los 40 años debemos renovarnos o morir y ya supero esa edad”, finalizó emocionada y con lágrimas en los ojos. 

Este texto es un relato del Club de los retos de Dácil al que pertenezco

sábado, 14 de abril de 2018

Infancia

Los mayores hablaban de no sé qué equinocio, pero nosotros decidimos no 'ajuntarnos'... ya sé que no valen los arrepentimientos, ni que ahora me digas que tiraste la maceta desde el tejado para asustar a los gatos. Era mi judía pinta, aquella que metí en el bote de cristal con algodón y empezó a crecer. La había trasplantado con la ayuda de mi padre. De nada me sirve ahora que me digas que me comprarás un ramo, ni mucho menos que me digas que nos casaremos cuando crezcamos. Por mí te buscas otra idiota porque yo lo que quería era que me cocinaras tu comida favorita, esa de moros y cristianos.

lunes, 9 de abril de 2018

Danza macabra

Hoy mi amiga y escritora Martina Villar,y tras esta foto de nuestro común amigo Marcos Rivero Mentado, me ha traído de recuerdo a Baudelaire, y he releído algo como: 

Ses yeux profonds sont faits de vide et de ténèbres, 

Et son crâne, de fleurs artistement coiffé, 

Que podemos traducir por algo así: 

Sus ojos profundos vacíos y oscuros. 

Su cráneo, de flores artísticamente peinadas… 

Les Fleures de Mal, un pedacito de ´Danza macabra` que me inspira: 

Marcos Rivero Mentado, derechos reservados.

Rosas muertas, muertas pero tan bien puestas, tan maquilladas de olvido. Colocadas por la mano del amigo que las quiso retratar en el tiempo del silencio. Rosas que olieron a rosas y hoy a tierra y espanto. Rosas que fueron rojas, de pasión, amarillas de y esperanza… hoy vacías de aquella entrega. Oscuras casi tan negras como la misma muerte. Danzan macabros los recuerdos del amor despiadado. Danzan al amparo de la miseria y tal vez la misericordia de quien diera sepultura al amor aciago.

domingo, 8 de abril de 2018

Hiela Madrid

Se hiela al mundo alrededor. Madrid se viste de blanco como ya mi pelo blanqueó hace años. Las calles vacías son como las arterias que no bombean mi corazón. No estás en ellas, no estás a mi lado cuando llega el frío, ni cuando el polen de las gramíneas nos hace estornudar. No estás cuando crepitan las hojas, ni cuando el calor derrite el asfalto. Simplemente no estás. Cada paso es como caminar bajo la nieve, cuesta avanzar, cuesta respirar cuando la ausencia duele, cuando congela el recuerdo, cuando el silencio lo invade todo... cuando las pisadas recuerdan que solo mis pies andan bajo el paraguas. Y tú, tú no estás en la ciudad, no estás a mi lado, no estás en mi vida... y este maldito paisaje me recuerda lo que anhelo tenerte. Necesito sentir el calor tu cuerpo, la risa que te acompaña, el contraste rojo de tus labios y tus uñas arañando el perdón, ese que nunca llegó.


Foto cedida por Miguel Hernández Lucas, derechos reservados.