Hoy me pregunto qué sentido tiene esperar el regreso de los relojes de arena. Te sientas a soñar y divagar cuando en realidad el tiempo se te escapa igual. El tiempo se mide en eventos, en las cosas que vamos haciendo o dejando atrás. De sobra sabemos que no vuelve, que ya los viejos filósofos nos hablaban del agua del río que una vez que pasa va camino del mar.
