Se hiela al mundo alrededor. Madrid se viste de blanco como ya mi pelo blanqueó hace años. Las calles vacías son como las arterias que no bombean mi corazón. No estás en ellas, no estás a mi lado cuando llega el frío, ni cuando el polen de las gramíneas nos hace estornudar. No estás cuando crepitan las hojas, ni cuando el calor derrite el asfalto. Simplemente no estás. Cada paso es como caminar bajo la nieve, cuesta avanzar, cuesta respirar cuando la ausencia duele, cuando congela el recuerdo, cuando el silencio lo invade todo... cuando las pisadas recuerdan que solo mis pies andan bajo el paraguas. Y tú, tú no estás en la ciudad, no estás a mi lado, no estás en mi vida... y este maldito paisaje me recuerda lo que anhelo tenerte. Necesito sentir el calor tu cuerpo, la risa que te acompaña, el contraste rojo de tus labios y tus uñas arañando el perdón, ese que nunca llegó.
Aquí encontrarás relatos, reflexiones personales, reseñas de libros y una especie de diario denominado 'Desde el tercero G'. Rebobinando, en gerundio, es algo así como hacerle un guiño a la mente...
Mostrando entradas con la etiqueta estaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estaciones. Mostrar todas las entradas
domingo, 8 de abril de 2018
sábado, 19 de septiembre de 2015
Estaciones
Para ser primavera hay que aceptar el riesgo del invierno decía, Antoine de Saint-Exupéry… Quizás ese sea el sentido de la vida, esperar con paciencia la llegada de cada estación y vivirla en su justa medida. Y es que el tiempo influye, sin duda, en nuestro comportamiento. He de reconocer que me gusta el invierno, pero mi estación favorita es el otoño. Adoro esos tonos dorados que deja el paisaje de hojas amarillentas, esas hojas secas que caen y crepitan al paso. Ese sol que se va a dormir antes y se pierde entre nubes de algodón… no hace tanto frío pero llueve… la lluvia es el llanto triste de las nubes que echan de menos el calorcito del sol, amor de verano que se va apagando hasta el próximo año.
![]() |
| Nissor-Pixabay |
La relaciones humanas también atraviesan estaciones, en verano alegres y llenos de vitamina D… en otoño empieza a decaer y aparecer la melancolía… nos metemos en casa, regresamos antes, salimos menos y hacemos más vida en las casa. Nos preparamos para el invierno, que aunque aquí no sea agresivo, a veces cae nieve y enfría las ideas… a mí me gusta estar en casa, recibir en casa o ir a la casa de los demás. El vino se hizo para compartir horas de invierno, en verano me da mucho calor y será eso que yo desprendo calor por lo que prefiero las estaciones templada y fría… mejor sigo reflexionando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

