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domingo, 24 de julio de 2016

Risas en la madrugada

Tu risa me conmovía, sabía que era tan falsa como las palabras que ibas pronunciando al despedirte. Bueno en realidad no era una despedida... había estado entre tus brazos minutos antes, me habías hecho la mujer más feliz del mundo transportándome más allá de mi propio cuerpo, enredándome en el tuyo, haciendo que perdiéramos la noción del tiempo, del espacio, del universo. Nos habíamos enredado en caricias diminutas, en sonrisas y gemidos acompasados, en risas que rompieron la madrugada.
Foto realizada por la autora, El Roque, en Gran Canaria

Mientras cualquiera podía escuchar con cada caricia, y cada suspiro, el plañir de nuestros latidos... y si en verdad se trata de una despedida, esa campana que suena, quizá toca a muerte... o quizá son palabras vacías. 

Dices que me vaya, que me vaya de tu vida, me preguntas qué hago aquí todavía…pero agarras mis caderas y te hundes en ellas, te aferras con fuerza al vaivén del frenético juego de la entrega absoluta. Entonces las almas se fugan, se sumergen, gimen y se delatan en profunda rebeldía.

Y mientras tu cara perlada sonreía… y es tu risa, mi energía, la que me da fuerzas para seguir creyendo que a pesar de nuestras diferencias, de estas locas discusiones que a veces nos sacan de quicio, a pesar de ello, nos amamos todavía. Y el amor puede con todo, incluso romper con risas, risas cómplices que mantenemos en nuestros labios y nos acompañarán al comenzar de nuevo el día.©

miércoles, 1 de junio de 2016

Caricias

Es en tus brazos donde descanso cada día, en donde puedo inventar los sueños que son y los que no.
Tu pecho acoge mi agonía y te oigo suspirar mis penas, puedes entender mis silencios y los que no.
Imagen de la red
Te sumerges en mi memoria y buscas en mis recuerdos, arañando el alma, lo llamas obsesión o puede que no.
Es en tus brazos donde aspiro a perderme en cada cambio de estación, en cada anochecer, en las caricias imaginarias que prodiga tu mente o quizá, quizá no lo son.

lunes, 30 de mayo de 2016

Una botella de vino

Mediaba entre nosotros la botella de vino y te pareció que estaba triste, pero no es verdad.
Quizá sea mi piel la que transmita este mensaje de amor… porque en noches como esta me entra la melancolía es verdad, pero tristeza no…
Imagen de la red
Tú entiendes todos mis demonios y mis palabras también… te sumerges en mis ojos y con sólo una mirada llenas de ternura mi pasión desbocada, que nunca es rutina cuando se trata de los dos.
Recorres con la yema de los dedos toda mi geografía y te agarras a las caderas al ritmo del corazón. Este vaivén infinito te prodiga las caricias y suspiros que se hacen con tu voluntad en cuanto oyes los primeros gemidos.
Mediaba entre nosotros una botella de vino, y nunca una madrugada sonó tan cómplice, tan llena de labios comiéndose a sorbos junto a los taninos.©

lunes, 30 de noviembre de 2015

Llena de ti

Aunque no estés a mi lado tengo plena conciencia de estar llena de ti...
Aún cuando no estás cerca puedo oler tu aroma, sentir tus manos y el latido de tu corazón.
Puedo rememorar esos momentos de intimidad, y el deseo marcado en la piel. Recordar el vaivén de los cuerpos absortos y entregados en comunión...
Las caricias que mezclan manos, piernas y toda la anatomía a disposición.
Se enreda en mi pelo la dicha de tu risa y luego la trenzo para retenerla en mi interior...
Puedo expresar sin palabras aquello, que aun en tu ausencia, sigo sintiendo: amor.
Y aunque no estés a mi lado tengo plena conciencia de estar, estar, llena de ti.