Quiero vestirme de agua para ti… ser la lluvia que moje tu cara… hacerme líquido para calmar tu sed, vestirme de agua… regar tu cuerpo y ser la gota que poco a poco abra tu corazón, ya sabes esa frase atribuida a Ovidio: la gota perfora la roca no por su fuerza sino por su constancia.
Quiero vestirme de agua y que puedas ver a través de mí… que se empañen tus ojos, mientras que en forma de gotas te salpico de alegría y te hago vivir. Vestirme de agua… y que el frío me convierta en cristales azules y te hagan soñar.
Quiero vestirme de agua y que el calor me convierta en cálidas caricias que recorran tu espalda… vestirme de agua… y colarme entre tus manos y dedos… llegar a cada uno de los poros de tu piel, ser tu sudor, y si es preciso, evaporarme contigo.
