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lunes, 22 de agosto de 2016

Aquella tarde

Foto de Jordi Navarro, cedida y con derechos reservados

Aquella tarde te empecé a querer... nos sorprendió la noche con el cielo lleno de estrellas, tantas como las ilusiones que bailaban al son de nuestras palabras y cómplice sensación.

Nos sorprendió la vida porque nunca creímos que aquello pudiera crecer, "multiplicarse o morir" gritaban los grillos lejanos, esos que el asfalto ha ido arrinconando en los parterres y jardines urbanos.

Murieron las sombras de la duda, el veneno de los celos esos que rompen la razón. Sonaba Sabina a lo lejos y en un santiamén, en apenas 24 horas nuestra vida cambió para siempre.

Nunca más volviste a ser el mismo, nunca más lo volví a ser yo. Porque ahora ambos llevamos dentro un cachito de recuerdos que nos muerde el corazón. ©

sábado, 27 de febrero de 2016

Autoestima

Las sombras permanecen en su vida a pesar de los brillos, la purpurina y las piedras que imitan joyas divinas.
Las sombras lo abarcan todo a pesar de las luces, de los reflejos dorados de las risas.
El sentido común se revela contra lo prohibido, y al gozo del posible triunfo, llora la vida.

Foto: Ángel Medina G. Cedida y con derechos de autor
Las sombras que tratan de ocultar el cansancio, el trabajo, lo efímero del maquillaje, la alegría...
Las sombras, negras sombras, harán que caigan las pestañas, que lloren los ojos desde el alma... pero no impedirán jamás que cese la melodía.
Las sombras podrán agitar, hacer temblar y tambalear, pero no, nunca agotar la autoestima.

miércoles, 8 de julio de 2015

Dentro

Te busco en las aguas donde veo mi reflejo, te busco en las sombras que dejan las ondas que mece el viento. Te busco amor y no te encuentro. Te busco en el fondo cristalino donde llegan mis ojos, ese movimiento me demuestra que sigo viva, que respiro y existo a pesar de las dudas que arrastra mi cuerpo. Te busco en otras miradas y no hallo las lagunas oscuras donde me gustaba perderme... Te busco en el viento que besa mi cara, en los rayos de sol que doran mi cabello... te busco y te grito a veces en silencio y otras veces mi boca pronuncia tu nombre bajito. Disfruto de esas cosquillas que producen las palabras al vibrar en mis labios... Te busco, te busco y te llevo dentro.

Foto de Noemí Rodríguez Hernández