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sábado, 2 de marzo de 2019

"De casi obligada lectura"



Aquí dejo otra reseña de mi novela...

"El periodista mexicano y sus compañeros intentaban hacer un análisis profundo de la realidad del narcotráfico y el tráfico de armas, lo que les convertía en héroes nacionales....( La espiral del silencio..)

"La espiral del silencio" de la escritora y periodista canaria Mayte Martin; admirable en su manejo de la acción y caracterización de los personajes centrales. La perfecta estructura de su contenido donde el núcleo de su entramado sirve de hilo conductor a través de unos personajes de ficción entremezclados con sujetos reales, coetáneos del contexto histórico actual, para denunciar el asesinato y la descarnada realidad de muchos periodistas y corresponsales en zonas de conflictos que son perseguidos y acosados por aquellos poderes o mafias al fin y al cabo, que ven comprometido su estatus o que sus testimonios son una amenaza para mantener sus privilegios y autoridad en aras de unos pocos...
Según mi criterio me parece una novela de casi obligada lectura, mediante la cual se nos informa y somos conscientes de esta brutal e intolerable realidad, el derecho de todos a estar en posesión de información fidedigna y no tergiversada, con todas las repercusiones negativas que ello conlleva para la libertad e integridad de nuestro colectivo y de sus individuos....

.Foto del perfil de María Hl, La imagen puede contener: María Hl, sonriendo, primer plano 
María HI, es  profesora, escritora en la revista Intropía y copresentadora en Islaazul Radio.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Reseña de Cecilia Domínguez


Les dejo la reseña de Cecilia Domínguez Luis, (La Orotava, 1948) es licenciada en Filología Hispánica. Premio Canarias de Literatura 2015 por su larga trayectoria literaria, es autora de más de una veintena de libros. Se prodiga en poemas, pero también se ha dedicado a la narrativa y al cuento infantil, siendo este uno de los objetivos que más la incentivan. Primera mujer en acceder a la presidencia del Ateneo de La Laguna (entre 1999 y 2001), ha sido también una de las primeras escritoras en ingresar en la Academia Canaria de La Lengua, a la que pertenece desde 2011. Nombrada miembro del Instituto de Estudios Canarios en 2013, sus obras han sido traducidas a varios idiomas, como el francés, el rumano y el alemán, y ha participado como ponente en diversos congresos nacionales e internacionales de lengua y literatura, así como en encuentros de poesía, dentro y fuera de las Islas.

La espiral del silencio, frase que da título a la primera novela de Mayte Martín, publicada por Aguere-Idea, es una teoría de la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neuman, según la cual, y tal como se dice en la novela, «los individuos tenemos miedo a expresar nuestra opinión en público y, muchas veces, nos dejamos llevar por lo que dice la mayoría, aunque, en el fondo, pensemos lo contrario».
Con Cecilia Domínguez Luis.

Y es precisamente de ese miedo y la superación del mismo, a través de actos de valor y entrega a la profesión que se ha elegido, de lo que trata esta novela.

En un principio se podría pensar que estamos ante una novela negra o policiaca, pero ¿lo es realmente, o lo es, en su totalidad?

Cierto que tiene muchos de los ingredientes de este género literario: El cruel asesinato de Frida, una periodista de investigación y la aparición de Sandra, amiga de la víctima y detective, que pide a Mauricio, comisario de policía, colaborar en la búsqueda del asesino. Pero también aparece un personaje que va a dar un giro a esta búsqueda: es Nicolás Rusticano, periodista y amigo —más tarde pareja— de Sandra que colaborará para intentar esclarecer los hechos.

Las pistas, aportadas por la propia Frida —protagonista ausente de la historia— llevan a Sandra y a Nico a viajar hasta Argentina, y es a partir de este viaje y lo que encuentran allí sus protagonistas, cuando el lector puede empezar a preguntarse si realmente está ante una policiaca al uso —en la que por supuesto no falta el amor, el sexo, la corrupción política y policial— o ante algo más complejo y que tiene mucho que ver con el periodismo. No es baladí que la autora de esta novela ejerza esta profesión y que su padre, una de las personas a las que dedica el libro, fuese uno de los primeros detectives privados de España.

Detective y periodista se necesitan, no solo para esclarecer los hechos, sino para que el lector tome conciencia de otros problemas que están más allá del asesinato inicial.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Otra opinión sobre La espiral del silencio

Agustín Gajate, primero a la derecha de la segunda fila.
Lo acabo de terminar de leer y ha sido una magnífica experiencia. Me gusta el mestizaje de géneros que practicas al mezclar narrativa, con crónica, noticias, un diario, cartas, algún matiz viajero y el poema de Gelman, todo ello dentro de un contexto en el que la muerte viene acompañada del arte y donde también se hace presente en algunos momentos la música. El ritmo y la acción son trepidantes, no dan tregua al lector y los acontecimientos a veces se precipitan y otras se esperan con intensidad. Hay mucha pasión en la obra y eso es de agradecer. Con lo único que no me identifico es con la definición de periodista con las tres 'D', aunque cumplo con uno de los requisitos y tengo mis momentos con los otros dos. Será que soy mal periodista. Muchos besos y espero que nos veamos pronto y comentar más cosas que me intrigan sobre la trama.

Agustín Gajate Barahona es compañero periodista y escritor. Siempre me ha acompañado en Santa Cruz de Tenerife cuando he ido a presentar mis libros. En esta ocasión fue en el Círculo de Bellas Artes el pasado día 29 de noviembre, junto a otros tantos amigos y amigas muy queridas.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Otra opinión: Mujer, valiente, periodista, escritora y NEGRA

Con Ana  Muñoz en la Feria del Libro en 2017.

Esta opinión es otra de las que mis amistades y lectores van aportando. En este caso de Ana Muñoz, que además fue una de mis lectoras cero. Porque ella es una de las lectoras más grande que conozco, un termómetro que mide sin duda si algo vale la pena o no. Me arriesgué a su crítica y la sorpresa no solo fue mayúscula, sino emotiva.




Mujer, valiente, periodista, escritora y NEGRA.

Mayte Martín, es valiente porque denuncia hechos reales sobre el periodismo de investigación. Sus personajes, perfectamente definidos, mitad reales y la otra mitad ficción, plasman en una investigación (sobre el asesinato de una periodista) una serie de organizaciones encargadas de tapar la boca a los profesionales que buscan comunicar la verdad.

Mayte Martín es mujer.

Mayte Martín es periodista de profesión, de las que cuentan la verdad.

Mayte Martín, también es escritora y muy buena. Tengo que decir que ,cuando Mayte Martín, me dio a leer su novela pensaba en su estilo y género habitual, más sensible y algo romántico. Me hundió desde la primera página en una espiral con un ritmo frenético y en un mundo totalmente negro y perfectamente sincronizado. Con una forma de manejar los diálogos perfecta. Lo que yo llamo una delicia para el lector.

Mayte Martín, aunque en el cartel aparenta rubia en La Espiral del silencio es NEGRA, MUY NEGRA, dato a tener en cuenta por los escritores del noir (la mayoría hombres).

Recomiendo totalmente La espiral del silencio.

Estaba muy cansada de la poca originalidad de las tramas de las novelas y me encuentro que Mayte Martín, contando la realidad supera cualquier expectativa de ficción.

Gracias, Mayte Martín, por escribir así, porque he disfrutado muchísimo como lectora y por ser tan valiente.

Acudan a la presentación en Madrid que se van a encontrar a una RUBIA MUY NEGRA.

Muchísimo éxito, te lo mereces.

Reseña sobre La espiral del silencio


Presentación en Gran Canaria.
En esta época donde una parte de la población parece estar narcotizada por la cultura basura, viviendo al margen de los acontecimientos reales y embotados por el exceso de información, la lectura de esta novela, La espiral del silencio, nos hace despertar nuestra conciencia sobre un tema tan actual como es el asesinato de periodistas. Se trata de una novela metahistórica que revela hechos reales para contar una historia ficticia, una trama basada en la investigación de un asesinato. Entre novela de misterio y policíaca, muestra un estilo narrativo enmarcado en el periodismo de investigación dentro del proceso de una trama investigativa.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Palabra de Emilio

Aquí les dejo el texto que escribió Emilio González Déniz, me acompañó junto a la también querida periodista Begoña Vera Guanche  y el editor Ánghel Morales García de Aguere-Idea en la presentación de mi libro el pasado día 15 de noviembre de 2018 en el Club de Prensa Canaria de Las Palmas de Gran Canaria.  Una no puede estar ni ser más agradecida.

Fotos de Ángel Sarmiento. 


Suele decirse que el periodismo nació en la Inglaterra del siglo XVIII, décadas antes de la Revolución Francesa, pero en realidad ya se ponían comunicaciones para la gente desde la época de Julio César, y durante la Edad Media había hojas volanderas que comunicaban. Fue en la Venecia más gloriosa cuando se imprimían noticias y opiniones que se vendía al precio de una gazetta, que era la moneda veneciana de la época, y de ahí surgió el primer nombre de las publicaciones, que se instauraron como tales y con fuerza durante el siglo XIX. Los grandes magnates norteamericanos de la prensa influían en la sociedad y en la política, como los míticos Joseph Pulitzer o William Randolph Heart, pero es que los grandes empresarios de la época de consolidación y crecimiento en Estados Unidos se dedicaban en origen a una sola actividad: Carnegie los trenes, Rockefeller el petróleo, los Hermanos Lehman a la banca, los mencionados Heart y Pulitzer a las empresas periodísticas y así en diversos sectores, si bien es cierto que pronto comenzaron a mezclarse intereses y el dinero sin nombre se infiltró en las redes del capitalismo que hoy conocemos.
Atenta a las palabras de Emilio.

En esa primera situación, las empresas periodísticas vivían de sus suscriptores, y podían ser relativamente libres, pero cuando el dinero pesó más desde la publicidad, la libertad de prensa empezó a diluirse, y la verdad impresa se tornó duda razonable. El fenómeno ha empeorado con el tiempo, por implicaciones políticas, y eso si hablamos solo de la prensa en países supuestamente democráticos, porque si entramos en otros espacio hablamos de censura clara y manifiesta. Hoy no serían posibles situaciones como la narrada en la famosa película de 1952 El cuarto poder, porque la dueña del periódico encarnada por Ethel Barrymore tendría negocios en otros sectores y el defensor irredento del periodismo independiente que interpretaba Humphrey Bogart estaría despedido y sin posibilidad real de encontrar trabajo en otro medio. Quiero decir que, desde siempre, se ha cumplido la conocida definición de que periodismo es publicar algo que alguien no quiere que se publique.


Palabra de diseñadora

Anoche  (jueves día 15 de noviembre) la escritora y periodista Mayte Martin presentó su primera novela, La espiral del silencio.
No tengo el don de la palabra, como tiene ella, pero necesito contarle algo y aprovecho para contárselo a ustedes también.
Mayte, cuanto más avanzo en tu novela, más entiendo por qué escogiste esta portada. Voy leyendo y, de cuando en cuando, vuelvo a mirar la cubierta del libro y veo a Sandra. Veo a todas las Sandras y a todos los Nicos, en la sombra, avanzando por el peligroso cañón que es el camino del periodista de investigación para lograr que, pese a todo, la verdad siempre salga a la luz. Y veo también a todas las Fridas y a todos los Hacheeles que se han sacrificado en esa terrible espiral del silencio. Creo que tu novela sirve, no solo de homenaje a tantos periodistas que se han quedado mudos a fuerza de violencia, sino también como toque de atención para todos los que nos limitamos a leer el periódico, a ver las noticias en la tele o a leer algún artículo en Internet. ¡Bravo, valiente, por darles la luz que otros les negaron! No solo estoy agradecida porque escogieras esta foto. Estoy orgullosa de que me permitas poner mi granito de arena en lo que espero y deseo que se convierta en montaña. Enhorabuena, Mayte, de corazón. Carolina Socorro, diseñadora de la portada, fotógrafa, traductora grancanaria.

Diseño sobre diseño de Carolina Socorro. 

jueves, 20 de septiembre de 2018

Antes de arrojarse al mar, la señora Bown fue a misa.

Aquí les dejo la reseña literaria que he hecho sobre el libro de relatos escrito por Yolanda Delgado: Antes de arrojarse al mar, la señora Bown fue a misa.

Hace tiempo que quería leer algo de Yolanda Delgado Batista. La literatura femenina está ocupando cada vez más estantes no solo en mi biblioteca, sino en las librerías, en las charlas sobre literatura y en la conciencia colectiva de quienes reivindicamos el espacio que merecemos en la cultura. Pero no quiero hablar de literatura canaria o universal, solo de literatura. De entrada, el título llama la atención a todo el mundo, es largo, en mayúsculas y entre comillas como si fuera la declaración de alguien: «ANTES DE ARROJARSE AL MAR, LA SEÑORA BROWN FUE A MISA». La propia autora explica en el primer relato que «este titular epigramático, desconcertante, fúnebre, encabeza el titular de una noticia de un suceso que ocupó un lugar destacado en la portada del Diario de Noticias de Portugal el 29 de marzo de 2015».

lunes, 30 de enero de 2017

Quizás en audio

Les dejo el maravilloso trabajo que ha hecho María José Parreño Montoya, una de las fotógrafas que ha trabajado en mi libro Reflexiones en blanco y negro


Del texto Quizás

https://www.youtube.com/watch?v=EsdWFGC0NoA&feature=share

jueves, 5 de enero de 2017

Reseña sobre mi último libro



Les dejo la reseña que ha hecho uno de los escritores más grandes que hay en Canarias, Emilio González Déniz, sobre mi último libro 'Reflexiones en blanco y negro'



viernes, 4 de noviembre de 2016

A través de 'La costa de los ausentes'

No tengo reparos, ni pudor alguno de hablar o escribir sobre Santiago Gil, reconocer que es uno de mis escritores canarios favorito. Pero dejando eso al margen, y no por mucho tiempo, quiero hacer una reflexión que llevo tiempo mascullando y que en menos de una semana he tenido oportunidad de madurar. Anoche día 3 de noviembre escuché la charla que impartió Benjamín Prado sobre Benito Pérez Galdós en la casa del escritor en la capital grancanaria. Me sorprendió, no ya su forma de conocer al escritor y al ser humano, sino la forma en que llegó al público y nos transmitió, con bastante sentido del humor lo maravillosa que es la obra galdosiana. Yo le pregunté si creía que hoy en día habría algún escritor capaz de definir un personaje femenino tan real y profundo como Galdós. Un escritor que es verdad también tiene personajes masculinos increíbles, como me aseveró Prado, pero que a mí personalmente me llama la atención del conocimiento psicológico que tiene y transmite de las mujeres. Y que también reconoció, de hecho comentó que para él “la mejor novela que existe es Fortunata y Jacinta y cualquier novela que me den a elegir, me quedo con esta.”


La pasada semana participé en un ciclo de tertulias literarias en Arucas, denominadas Mujer y Arte, organizadas por la Concejalía de Igualdad del municipio. Participé el último día y eso supone que todos los participantes anteriores aportaran una visión de la mujer en la literatura mucho más feminista y radical de la defensa que yo pudiera hacer. Pero fue un momento muy agradable, casi dos horas y media en las que además el público participó activamente. Yo reconocí el gran talento que hay en las islas, y no sólo femenino, aunque es cierto e indiscutible que la mujer ha tenido menos suerte no sólo en la literatura sino en casi todas las facetas artísticas. Nombré a algunas escritoras que ahora mismo estamos en el camino, pero es cierto que tuve una mención especial para Santiago Gil y su personaje de Nieves Rivero en La Costa de los ausentes, (editorial Mercurio), su última novela publicada en abril de este año, aunque creo que ya vienen otras detrás… 

Como iba diciendo, La Costa de los ausentes, no sólo es la historia de una mujer extraordinaria, una mujer en la que todas nos podemos sentir identificadas y ser un poco Nieves Rivero… porque vive circunstancias y una época que no nos es ajena, ni mucho menos lejana en el tiempo. No voy a hablar de la novela, porque creo que a estas alturas ya la ha leído mucha gente- no en vano fue una de las obras más vendidas en la última Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria, y que tuve el honor de presentar y agotó todos sus ejemplares desde el primer día- Y sobre todo, porque en mi entorno, las posibles personas que puedan leerme, estoy segura que les he hablado tanto que les he inculcado el gusanillo de leerla. Por tanto ni les voy a destripar, ni creo que les cuente nada nuevo que no sepan ya. Pero a lo que iba, para mí, Gil es un ejemplo de escritor que relata en profundidad una personalidad femenina, compleja, llena de desafíos y obstáculos.

No es fácil para un hombre mimetizarse en una mujer, y que esta sea la protagonista principal de su libro. Algo que no sólo logra, sino que deja con esa sensación de querer saber más, de pensar que quedan cosas en el tintero. Lo que me parece muy importante en un escritor porque eso significa que te has enganchado al personaje. 

Santiago Gil dice que esta es la novela que siempre quiso escribir y entiende que el personaje de Nieves tiene tanto peso, que es “su personaje”, tal vez lo sea, pero analizando otras de sus obras, he comprendido que retrata personajes femeninos tan reales y creíbles que sin compararlo con Galdós, porque más de un persona diría que estoy loca, sí me atrevo a decir, que refleja extraordinariamente el lado femenino. 

Me cuesta hacer reseñas de sus obras, porque quedan mucho tiempo en mi cabeza y les doy muchas vueltas, pero La Costa de los ausentes me parece una obra atrevida en contenido y forma una estructura y un desenlace que hasta ahora no había visto en su trabajo. Parte de un nombre femenino de mucho peso en el Norte de la isla, Nieves; hace unas críticas sociales muy acordes con la década en que fue escrita, y a pesar de todas las denuncias que siempre surgen en los libros nunca vi un Santiago tan lanzado y comprometido con temas que nos afectan a todos los isleños: inmigración, especulación del suelo, abusos empresariales, entre otros. Temas como la muerte, el dolor más allá de lo físico, el amor, el sexo, la soledad, las amenazas, la extorsión, el plagio... todos ellos vuelan y pululan en esta novela corta de fácil y amena lectura dividida en tres partes, pero tan bien cosida, que dudo que se le haga un roto por alguna costura.

Me quedé con la frase que dijo Emilio González Déniz el día de su presentación el día 19 de abril en el Museo Poeta Domingo Rivero, algo así como que las obras de Santi tienen el mismo efecto que las medicinas, necesitan de su tiempo para que hagan efecto.

A través de La costa de los ausentes, una puede mirar mar adentro y puede ver otras costas que no sólo representan nuestro paisaje insular y los sitios por los que viaja Nieves Rivero, sino ese paisaje interior donde la marea confluye, en el que los sentimientos nos desbordan y nos hace ser lo que realmente somos, seres humanos finitos, con fecha de caducidad, algo de lo que carece la obra de Santiago Gil, porque sin duda será eterna.

domingo, 16 de octubre de 2016

Gestionando ‘Todos los miedos’



¿Dónde caben los miedos?, ¿dónde los escondemos?, ¿a dónde van o de dónde salen?, ¿cómo los gestionamos?... Voy a hablarles de un escritor y su libro, bueno uno de sus libros: 'Todos los miedos' de Miguel Ángel González, colección Nuevos tiempos de editorial Siruela.

A Miguel lo conocí en la pasada edición de la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria y tuve la suerte de presentarlo, de cenar con él y compartir algunas horas antes de que volviera a su Madrid natal. Por cierto puede que ya haya sido padre a estas alturas de una niña muy deseada. Pero quiero hablarles de su obra, de su arte y oficio con la esperanza de que lo busquen, compren y lean. 

 Se trata de un autor muy joven, pero con gran experiencia y que ha ganado varios premios literarios importantes (entre los galardones obtenidos destaca, el premio Pedro de Atarrabia, el NH Mario Vargas Llosa, los Premios del Tren (Antonio Machado), el Ciudad de Martos, el Certamen de Creación Joven Injuve y el Florián Rey), y escribe además teatro y guiones de cine. Vamos, casi un desconocido más, y quizá con la suerte y talento que tiene llegue al Nobel de Literatura. 

Con su libro ‘Todos los miedos’ ganó la edición de 2015 del prestigioso galardón Café de Gijón, donde dijeron en nota de prensa en su fallo “ha destacado la alta calidad expresiva de la obra, con dos voces narrativas unidas por un estilo común".


Ahí quería llegar, el libro son dos relatos en los que el autor refleja perfectamente situaciones de miedo, de pánico, situaciones en las que cualquiera puede verse envuelto, "Son historias con un denominador común: un pasado familiar cuyo dolor sólo se soporta gracias a la distancia temporal y la frialdad de los narradores", subrayó el jurado, presidido por José María Guelbenzu, contando además con Antonio Colinas, Marcos Giralt Torrente, Rosa Regás y Mercedes Monmany.

Miguel Ángel tiene una cultura envidiable que luce sin soberbia en esta obra, ligera, de fácil lectura, pero, de profunda comprensión, que atrapa al lector desde las primeras líneas, algo que los grandes maestros siempre aconsejan. Te mete de lleno en el mundo de un adolescente, de una mujer que sufre la angustia de no saber si la van a matar; y más tarde en el de un joven ya maduro que afronta la muerte.

En 'Todos los miedos' hay dos historias. En la primera nos encontramos con una mujer que ha sido secuestrada y torturada durante varios días. Después de sobrevivir tendrá que enfrentarse a la superación de esa terrible experiencia. En la segunda nos vamos a topar con un enfermo en fase terminal. No voy a revelarles nada más, sólo decirles que vale la pena sumergirse en ese trayecto literario y descubrir a un autor, fresco, dinámico, que narra cosas sorprendentes, cine, literatura, ciencia… posee gran cantidad de recursos como les adelanto sin caer en la pedantería.

Usa el sarcasmo, los recuerdos familiares, quizá no propios, pero sí lo parecen. Es muy probable que su formación en Educación Social le haya puesto en contacto con realidades cercanas que normalmente pasamos por alto, situaciones que parecen más cotidianas de lo que podemos imaginar. A pesar de la angustia que producen los estados del miedo, González recurre al humor, a contextos que pueden parecer ridículos y que sin embargo no lo son. Saca partido a acontecimientos paralelos que en 190 páginas, se cruzan en los pocos días en que se suceden los relatos. ¡Cómo la vida misma!

Otra de las cosas que quiero resaltar, y que defiendo, que uso como propia herramienta literaria, y estoy descubriendo que cada vez con más seguidores, es el relato. Hasta ahora este recurso estilístico sigue siendo considerado de menor importancia y sin embargo, creo que es tan ligero e importante como zambullirse en una novela de 400 páginas. Espero que lo lean, y entonces que me lluevan comentarios y reconozcan que algo de razón sí que llevo.

Descubrir escritores así, como por casualidad, es algo que adoro, creo que no sólo es un buen escritor, sino un profesional cuidadoso, respetuoso, trabajador incansable y que como hormiguita va labrándose el camino del éxito. Para mí, desde ya, a tener en cuenta en sus próximas aventuras.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Tierras de luz, Tierras de sombra

Quienes me conocen (y creo que quienes no, también), saben que la literatura de género fantástico no es mi fuerte, no es un género que yo adquiera de motu propio, a excepción de cuando era adolescente que leí y adquirí algunos ejemplares de Michael Ende. Pero he de confesar que el hecho de conocer escritoras y escritores de este género me ha abierto algo más la mente y la posibilidad de leer a algunos. Pongo de ejemplo a Jessica Herrera, gran amiga y a la que he presentado su trilogía sin dudar un segundo en leerla tras la primera entrega. Recomendables sus historias de vampiros y cazadores que nada tienen que ver con las típicas. Me encanta el estilo literario de Jess, escribe maravillosamente bien, la pena que me queda es que se limite a este género, cuando creo que tiene un talento increíble. Sin embargo, no soy quien para menospreciar su trabajo ni de cuantos se aventuren en este campo, pues sin duda tienen su público y crítica.

Hoy quiero hablarles de otra escritora de este género, no es canaria, es más de secano, pues es de La Mancha, y eso se nota en los escritores tanto como en la personalidad, el mar que nos envuelve a los canarios queda lejos de esta chica joven que empieza y despunta en el mundo literario: María Martínez Ovejero. María me pasó hace meses su libro Tierras de luz, tierras de sombra.

Me ha sorprendido encontrarme con este libro y su autora, una historia que no es en principio original, pues habla de una puerta a otro mundo, y que tampoco tiene elementos nuevos, la salvación de esos dos mundos mediante su intervención. Sin embargo, su forma de narrar y mantener al lector expectante es reseñable, y creo que para el público joven al que va dirigida es bastante buena, ya que cuida el lenguaje, las construcciones gramaticales que mezcla con esa imaginación desbordante. Resalta valores como la amistad, la honestidad, la búsqueda de la verdad, la entrega y la solidaridad, el amor romántico y sobre todo y lo que más destacaría es la lucha por la igualdad. Teniendo en cuenta que la protagonista principal es una mujer de otra época, de castillos y princesas, de reinados y gente de la nobleza, de la que yo me alejo bastante, porque no me gusta para nada ese concepto de princesita, pero aquí Martínez Ovejero hace un esfuerzo importante, un guiño a la mujer que lleva dentro y que lucha por rebelarse a su destino por la condición de haber nacido mujer.

Sin duda es entretenido, deja el final abierto a una segunda parte, me temo que en esto sí cumple con casi todos los autores actuales, que convierten sus aventuras en sagas.

La joven y entusiasta Adelle se encontrará de frente con la magia, aventuras peligrosas y seres que nadie pudiera pensar que existen en realidad. Debe recuperar cuatro gemas y devolver la vida a una reina que pondrá fin a la oscuridad en el mundo paralelo y salvaría al suyo propio.

Destacar que no soy la única en recomendar este libro, ya que está en la lista de autores de Fantasía elaborada por una colaboradora de cultura del diario 20 minutos junto a autores como Laura Gallego y Carlos Ruiz Safón. Pero también ha tenido sus detractores y eso como le he dicho es muy bueno, porque lo importante es que la lean, que se hagan una opinión de ella y se gane a su público a pulso, objetivo que buscamos quienes escribimos.

domingo, 14 de agosto de 2016

El maestro del tren delantero

No puedo presumir de haber leído todo, ni siquiera mucho de este maestro... y digo bien, maestro, porque sus textos siempre enseñan, al menos yo aprendo de ellos. El que me trae hoy es el último libro que he leído, (aunque ya corre por mis ojos uno inédito de un joven brillante profesor de veterinaria que sé que arrasará)... pero a lo que iba, a comentar el último título editado por ATTK editores de Emilio González Déniz: El tren delantero. 

Emilio con maestría hace un guiño al cine clásico que adoro. Ese cine en blanco y negro donde la picardía y la sensualidad toreaban a la censura con palabras de doble sentido y gestos que seducen al ser humano más frío del mundo mundial. 


Bajo el sello de la novela negra, González juega con nosotros conduciéndonos por la vida de Vesta Laserre, y su coprotagonista el detective, Ernesto Cruz, quien, a base de seguirla, es una de las personas que mejor la conoce. En esta novela, en la que la literatura ejerce de hilo conductor para descubrir a los personajes, nadie es lo que parece.

Sexo, erotismo, descripciones de las aventuras amorosas de una mujer en boca de un hombre, de un astuto, irónico y socarrón González Déniz, han llamado poderosamente mi atención. No busquen sólo erotismo, se van a encontrar con perfiles psicológicos que se perpetúan reivindicando lo que toda mujer persigue...libertad, respeto, cariño, sexo... en una palabra: igualdad.

No dejen de leerlo, les sorprenderá tanto su estructura, como su temática. Apuesta segura de Guadalupe Martín y ATTK editores, quien sin duda selecciona a conciencia a sus autores y sigue confiando sus portadas a Augusto Vives.

Yo jamás podría identificarme con algunos aspectos de la protagonista, pero reconozco que hay algunas cosillas con las que podría mimetizarme, jaja... cada cual que saque sus conclusiones, pero no dejen de leerlo, sobre todo si como yo tienen preferencia por el género negro que tanto ha aportado a los grandes directores y guionistas cinematográficos.

miércoles, 5 de agosto de 2015

La Virgen de Sola (libro)

La Virgen de Sola, escrito por Juan Ramon Tramunt Rubió (Las Palmas de Gran Canaria, 1955), editado por ATTK, es uno de esos libros ligeros, cortos que te lees en un abrir y cerrar de ojos.
Tramunt que vive en Agüimes, un pueblito precioso del sureste grancanario, no deja a nadie a indiferente con este relato novelado. La historia de dos hermanos religiosos, y que cada uno va destinado a lugares diferentes para ejercer su vocación, y que están muy unidos desde pequeños. Ella monja, destinada a lugares remotos y él sacerdote, joven y con ganas de aventuras, es destinado a una parroquia pequeñita en un pueblo catalán, Sola. Es una novela que retrata la vida rural, sus soledades y consecuencias. Una población que envejece, que carece de alicientes y necesita ser estimulada para ser feliz. El final de la obra es lo más sorprendente, al menos yo no esperaba ese giro que hace que una sienta lo triste que puede llegar a ser la vida desde esa soledad egoísta y mal llevada. Obsesiones, pasiones... diferentes formas de ver y analizar la soledad, que creo que es el motivo principal de esta corta novela de Tramunt. Es lo primero que leo de él, y francamente me ha gustado y recomiendo su lectura, porque es entretenida, con toques de novela de género negro y que hace revivir una situación tan real como la vida misma. Existen aún pueblos en todas las geografías del mundo donde hay personas analfabetas y donde la religión se convierte en una salida a esa extraña soledad que procura la vida rural, donde apenas llega la civilización. Son esas contrapartidas de la vida: de un lado la tranquilidad y la paz pero de otro la gran soledad que se cierne sobre quiénes han enviudado, se mantienen célibes o han ido perdiendo a sus hijos que se han marchado en busca de mejor calidad de vida.

domingo, 21 de junio de 2015

Como quedarse 'Colgados del suelo'



La verdad que hablar de Ramón Betancor y lo que siento o significa para mí no me causa ningún pudor. Jamás temí descubrir mis sentimientos, y dicho a él mismo… que se entere el mundo. No sólo lo considero un gran periodista, y aún más gran escritor, sino un gran amigo al que quiero de verdad.

Hoy no toca hablar de su lado humano, que también, sino de su perfil literario. Desde que leí en enero de 2013, su primera novela ‘Caídos del Suelo’, me enamoró. La reseñé el día de su presentación el 30 de ese mismo mes, acompañado de otro escritor que considero grande, grande de verdad, Santiago Gil. La leí en un día, recuerdo, pues no pude parar de leer. Su segunda entrega ‘Colgados del suelo’, (Ediciones Baile del Sol, 2014) que esperaba ansiosamente, tardé un poco más, pero no por menos interés literario, sino por tener menos tiempo.

He de reconocer que estaba deseando que saliera al mercado, al igual que espero ahora su tercera entrega con la que cerrará la trilogía ‘El reino de los suelos’, y que esta segunda parte no me decepcionó. Es una historia trepidante en la que apenas en un mes la vida de varias personas se ve transformada para siempre. ¿Acaso no nos sucede esto en la vida real?, siempre he dicho que la escritura de Ramón es para clasificarla de realismo social, y es que se sale de todo lo que es una novela policíaca, novela negra, porque a pesar de ser literatura, es tan verosímil… ¿Asesinatos? Sí, ¿Intriga?, Sí… hasta la última página, donde queda abierta la historia a la imaginación de quienes la hemos leído. Pero no sólo hay muertes e intriga, no sólo es una novela que te va dejando con la congoja en el alma a medida que vas leyendo, es una novela donde se retratan los perfiles psicológicos de personas que han vivido traumas e historias que arrastran desde su infancia. Recomiendo por ello no leer esta entrega de forma parcial, aunque puede hacerse sin problemas, pero considero necesario saber de dónde vienen y quiénes son Julia y Miguel, qué hechos del pasado les une y por qué. Por tanto les insto a leer y adquirir ‘Caídos del suelo’, pues es de esos libros que vale la pena tener en la biblioteca.

En la primera entrega de la trilogía descubrí un escritor y persona que apenas conocía, un hombre que sueña con escribir y vive del periodismo… un escritor que me sorprendió y que sin duda está a la altura de los más grandes. Me sorprendieron sus registros, el uso de lenguaje y giros lingüísticos de personas que comparten nuestro idioma pero son extranjeras, sus descripciones de paisajes de otros países, el entramado en sí de la historia... Historia que ha continuado siendo atractiva sin perder un ápice de interés, donde también se salta de una ciudad a otra, de un país a otro en cuestión de horas recordándonos que la globalización hace posible que el mundo sea cada vez más pequeño.

Curiosas muchas cosas que no voy a revelar, pero desde luego vincula al Ramón escritor, con el Ramón amigo, leal, con el Ramón periodista que hace crónicas constantes y guiños al periodismo de investigación, al Ramón músico, que habla de acordes y claves, de música clásica a rock. Hay una forma de escribir muy poética, en eso coincidimos casi todos los que nos atrevemos a reseñarlo, y sin duda, hila con puntadas muy delicadas y finas que unen palabras que por sí solas tienen sonoridad, ritmo y una mezcla con tal valentía, que me atrevo a decir que si su primer libro, casi me gustó más, éste está mejor escrito. Y espero del tercero y los que vengan detrás más y más, porque sé que Ramón Betancor dará mucho de qué hablar, y tendrá mucho más sobre lo que escribir y con lo que seguir sorprendiendo.

domingo, 12 de abril de 2015

Mat Fernández, un detective tinerfeño


Cuando conoces a un escritor antes que a su obra y encima le coges cariño, luego hablar de ella es muy difícil. Pero si encima se la presentas públicamente el compromiso es doble.

A Javier lo conocí por Internet, por face… por esos enlaces del destino y las circunstancias… a través de otro amigo común, Ramón Betancor. Luego nos conocimos personalmente hace un año en Santa Cruz de Tenerife y desde entonces pues el intercambio, digamos epistolar, ha sido más fluido.

Quizás el hecho de conocer la vida real y cercana de varios detectives privados, y ser devoradora de novela negra, hizo que al principio el personaje de Mat Fernández se me alejara de todo lo que conozco. Se me antojó un personaje falso, muy estereotipado, muy anclado en la novela negra de los años 50 y que nada tienen que ver con los contextos históricos que vivimos. El hecho de ser viudo, que asesinaran a su mujer y se convirtiera en un incrédulo para el amor le transformaron en bebedor, putañero y parrandero sin escrúpulos. Capaz de sacar una arma y pegar tiros si es necesario. Pero eso me chocó, porque los detectives privados en nuestro país no llevan armas, salvo casos contados con permisos específicos, y la verdad que nada tienen de parecidos al Mat de la novela de Javier Hernández. Así lo aprecié en ‘Un camino a través del infierno’.
Sin embargo hay que leer más allá, hay que buscar al escritor, a la otra persona que le da vida. Un cinéfilo empedernido, conocedor de letras de canciones, del contexto histórico, político y social de su ciudad, de su isla, y su tierra. En una entrevista aseguró que si tuviera que poner banda sonora a su última presentación, sería algo así como “El One de U 2 define perfectamente el leit motiv de Los ojos del puente, pero es una novela con riff de los Stones, con la desesperación del Help de Beattles, con la magia de los ecos de Cobain y con ráfagas de Eminem… Novela que yo cerraría con el Ayo technology de Milow”. La música, el cine y la literatura presentes, pues en la vida de Javier Hernández, se han mimetizado con el personaje…

Javier es un hombre comprometido con la sociedad, me ha sorprendido bastante ver como traslada esos valores en la nueva entrega de Mat en ‘Los ojos del Puente’. Una novela que sin duda tiene un giro final casi inesperado. La búsqueda de un libro que tal vez alguna vez existió de verdad, de un autor fetasiano, Antonio Bermejo, cuya novela La lluvia no dice nada, nunca se publicó y desapareció después de ganar el premio Benito Pérez Armas. La novela intenta dar una respuesta al porqué y el pasado regresa para zanjar cuentas pendientes, de asesinatos ocurridos en otro país (Los Ángeles, San Francisco, EE.UU. en 1967) y en la propia Santa Cruz, donde además, en la actualidad, sale a la luz algunas nuevas víctimas.

Hernández no deja títere con cabeza, critica la sociedad actual de una isla, Tenerife, donde la política y su endogamia deja en manos de unas pocas familias el poder absoluto de la ciudad: Política, Sanidad e Iglesia controladas.

Critica el papel de los Medios de Comunicación y el de una sociedad acomodaticia que se ha rendido a rebelarse y prefiere estar de brazos cruzados ante lo que tiene. “Es una isla muy noir, más de lo que se pueden imaginar”, señala.

‘Los Ojos del Puente’ , edición de M.A.R. Editores, ganó el IV premio Wilkie Collins de Novela Negra, tiene 271 páginas que se leen rápido… capítulos muy cortos marcan el ritmo de la obra, que no dejará a nadie indiferente.

Esta novela me ha gustado más que la primera creo que Hernández ha ganado como escritor, que ha seguido consejos de buenos amigos y va camino de convertirse en uno de los referentes de la novela negra en Canarias, no en vano ya participa en encuentros y certámenes a nivel nacional, y organiza alguno propio como el de ‘TuSantaCruz Noir’. Uno de sus personajes, Tony Barrera, en la página 13 del libro decide enterrar su cabeza bajo la almohada para no ver la realidad… Javier Hernández no hace lo mismo. Recomiendo su lectura, y hacer un seguimiento de su carrera literaria porque sin duda, Hernández, nos seguirá sorprendiendo. Conmigo lo ha hecho ya…



viernes, 14 de noviembre de 2014

De ostras y perlas: Trasmallos



Hablar de Santiago Gil me produce pudor, mucho pudor, pues es de ese tipo de escritores que enamoran… sí enamoran, siempre lo he dicho, se lo he dicho… son esos amores eternos que se convierten en platónicos y hace que una siempre quiera volver a ellos. Leerle es un placer para los sentidos, es un juego inigualable que hace una escape de sí misma para vivir sus letras… letras, grafismos que se unen en sus manos para dar vida a palabras, palabras llenas, redondas y completas de significado… “La caricia nos salva del olvido”, ¿A quién no le llega esa frase?... esa es una muestra de su última entrega, el poemario titulado ‘Trasmallos’, de Ediciones de La Discreta S. L.


`Trasmallos´ fue presentada ayer 13 de noviembre en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés en Las Palmas de Gran Canaria. Tras varios avatares, diferentes circunstancias que hicieron que en lugar de presentarse en Madrid como estaba previsto se hiciera aquí, ciudad en la que vive desde hace años, dieron como resultado un lleno total de la sala. “Es un día muy especial para mí”, aseguraba al comenzar su presentación. En ella le acompañaron dos buenos amigos, el editor, Santiago López Navia, y José Junco. Ambos hicieron elogios a Santiago bien merecidos, elogios que quienes estábamos sentados no pudimos dejar de asentir y aplaudir a rabiar.

No quiero liarme con lo dicho en ese par de horas, porque quiero dejar aquí algunas fotos del acto, y sus palabras que son al fin y al cabo lo que espero que enganche y haga que le lean. Pero quiero recordar sólo un par de cosas que Santiago dijo emocionado y cuya timidez volaba en esos momentos quién sabe dónde. Habló de su amor a la literatura gracias a sus profesoras de Instituto, lo que me hizo pensar que no todos hemos tenido esa suerte. Yo no la tuve… la única profesora de literatura que adoré la tuve en COU, en el Isabel de España… sin embargo yo adoraba la literatura, pero ella me enseñó que no es necesario aprenderse la biografía de un autor para hablar de él… sino leerle. Por eso da igual que Santiago haya nacido en Santa María de Guía o Houston… Santiago ya es universal, y de él espero que les queden sus letras… no su curriculum vitae.

Habló del último verso de Antonio Machado que escribió en Colliour antes de morir y que se encontró en el bolsillo de su chaqueta: "Estos días azules y este sol de la infancia". Con ello quiso recordar la sencillez de las palabras, lo que en verdad llega al corazón. “Sin duda un ejercicio entrañable, de entrañas”, resaltó Santiago López Navia, quien elogió precisamente esa sencillez, ese trabajado juego de palabras que salen desde dentro, que se piensan y mastican antes de ser escritas.

Destacable también la mención que hizo Santiago al decir que la poesía es lo que nos queda… habló del dolor, de cómo uno debe vivir con él y transformarlo como transforman las ostras una mota de arena en perla al mezclarla con el nácar. Hay ostras que no lo consiguen, hay ostras que desde que les entra una mota de polvo mueren… otras hacen de ese daño su leitmotiv y son de las que nacen las más hermosas perlas. Una perla es lo que nos deja Santiago, aquí les dejo algunos trocitos, que no voy a desvelar a qué poemas pertenecen, algunos incluso coinciden con los elegidos por el prologuista y también poeta, Pepe Junco, porque lo que quiero y deseo es que se animen a comprarlo, pero sobre todo, sobre todo, que es con lo que soñamos todos los escritores, a leerlo:

“El mar lo va arrastrando todo,

lo que somos y lo que éramos”.
Portada del libro, pintura de Dominga Santana



“Uno tiene sus muertos

para cuando toca llorar,

y un pedazo de cielo

para mirar lejos.”


“Las fotos con costas sin mosquitos,

los balnearios sin ruidos de retretes ajenos”


“ Los botones me recuerdan mis días,

y me recuerdan a mí mismo”.

“ La vida no era una huida en la madrugada,

aquellos bares abiertos en los que sabían tu nombre,”


Santiago firmando libros al término de la presentación. Foto cedida por Ana Aguiar

“Otros fingen. Tú escribes.

La derrota es siempre más cruel para el que la cuenta.”






martes, 11 de noviembre de 2014

Para quienes quieran desaprender



Les dejo aquí la reseña que me ha hecho José Almeida Afonso, periodista y escritor. Por supuesto me ha encantado y la comparto, si hubiera sido mala la compartiría igualmente:


Mayte Martín no sabemos cómo utiliza la palabra para compartir lo que a los demás nos ruboriza. La religión judeocristiana es la responsable de que algo tan natural nos parezca inapropiado, tabú, o vergüenza --desvergüenza pensaran otras--.

Leer sus relatos puede llevar a pensar, a creer, a equivocarse completamente por esos prejuicios heredados de una educación represiva, castrante, machista... 

En realidad Mayte podría escribir de la pesca del salmón en Noruega pero si escribe lo que puede y lleva al equívoco es por desterrar de nuestras vidas esos prejuicios que nos convierten en personas más infelices, desgraciadas y llenas de carencias. 

Si en algún momento pensó en ella como mujer fácil. Lo siento. Ya es tarde. En realidad creo que usted no hubiera tenido posibilidad alguna. 


Sólo lea relajadamente sin prejuicios y verá cómo su vida podría ser normal, alegre, desenfadada...desaprendiendo tanta moralidad inútil... y lo que siempre fue natural....vuelva a serlo. TODOS SERÍAMOS MEJORES PERSONAS... Y PENSARÍAMOS CON EL ÓRGANO QUE ES EL QUE UTILIZAN TODAS LAS PERONAS NORMALES. MIENTRAS. NO ESPERE CAMBIO ALGUNO...

lunes, 20 de octubre de 2014

La muerte siempre tendrá un precio



Llegó a mis manos el día 27 de agosto, casi acabando la fecha de vacaciones de verano. Empecé a leerla unos días más tarde… pero tuve que dejarla, no me sentía preparada para leerla en las circunstancias personales que estaba viviendo. Mi madre se sometía a una operación de prótesis de cadera y casi a la vez en la isla vecina de Tenerife, mi padre se sometía a una tercera operación relacionada con su aneurisma aórtico, así que leer sobre muertes y tanatorios no era lo que más me apetecía.

La dejé abandonada en el ebook… pero no suelo abandonar libros a medias y mucho menos de aquellos que espero algo, aquellos cuyas expectativas ya me interesaban incluso antes de que saliera a la luz… Culpa sin duda de Guadalupe Martín, de ATTK EDITORES, quien me había hablado de ella meses atrás.

Y retomé la novela, como quien no quiere la cosa, intentando aislarme de mis problemas personales y centrarme en la trama… en la dramática trama de una persona que de repente se ve envuelta en velatorios dispares, inconexos pero que a la vez le traen parte de su vida y de propia muerte. Ligera, ágil con un vocabulario que no nos es ajeno a quienes leemos a Pepe Correa, a pesar de no tener nada que ver con su género literario habitual… leerle es como oír a la vecina de tu madre de toda la vida, con sus expresiones coloquiales, familiares pero ya casi caídas en desuso del lenguaje que habita las ciudades, el lenguaje de herencia digital donde verbos de otro tipo se cuelan en las conversaciones.

El tanatorio, es tan real… es el sitio donde terminamos yendo todos aunque no queramos, el sitio donde los colgadillos de la madrugada acuden a tomar una copa o un café sin necesidad de visitar ni velar a nadie, sólo por el mero hecho de saber que la cafetería está siempre abierta. Pero es también un lugar moderno, algo que ha creado las grandes ciudades porque en los pueblos pequeños aún se vela a los muertos en la casas, o la sumo en alguna casa habilitada para ello. Me trajo a la memoria la sede de Cruz Roja en Mogán, ahí es donde se vela a los finados del pueblo, donde crecen leyendas con sonidos y apariciones múltiples.

En esta novela Correa hace del tanatorio un lugar común, un lugar especial donde llorar, donde recordar y donde reír a los muertos. Porque en los tanatorios también se ríe y su obra no deja de ser una tragicomedia. La muerte siempre tendrá un precio, digo, e insisto en qué es así, y no sólo la parte económica que conlleva para una familia, sino el peso de los recuerdos, la nostalgia, el dolor… un precio que tarde o temprano todos tenemos que pagar.

Por supuesto recomiendo su lectura, con un final que al menos yo esperaba, pero que no dejará indiferente a nadie. Me alegro que vaya a la FIL de Guadalajara y lleve esta obra tan lejos, porque sin duda dejará un poquito más alto si cabe el panorama literario insular, máxime con la compañía de Santiago Gil, Guadalupe Martín, Pablo Martín Carbajal, Emilio González Déniz y Rafael José Díaz de Tenerife.