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sábado, 1 de octubre de 2016

Amor al fin

Imagen de Google
La certeza se cuela por las rendijas de la mente dejando que el recato se esconda y de rienda suelta a la lujuria y la pasión.

Temblor, besos, lengua, caricias, aroma, piel, silencios, gemidos, espasmos, esencia, descenso, roce, muerte... bálsamo al fin.

Esperanza desnuda de prejuicios, peldaños al corazón... latidos, penumbra, condena... amor al fin.©

miércoles, 29 de julio de 2015

Hombros

Siempre que quieras tendrás mis hombros donde apoyarte, donde desatar tu dolor, tu furia, tu ira, tu amor y pasión. Siempre que lo hagas libremente, siempre que vengas seguro de lo que quieres, siempre que dejes tus dudas atrás, que dejes los miedos y pises fuerte. Aquí me tienes, son las robustas columnas que siempre mantendrán los pies en la tierra. Ven... regresa sin compasión, sin reproches y en ellos tendrás la vida, la vida sin más.

Luna

Puede que esta luna refleje tu mirada y quizás le hables de mi. Yo lo hago, la miro y le cuento lo que te quiero... le pido que te cuide y vele tus sueños. Esa luna común pende sobre nuestras cabezas y alumbra las noches que no puedo dormir. Seguro que miles de personas le hablamos a la vez como si su mágico halo pudiera darnos el calor que necesitamos. Yo seguiré románticamente pensando que me echas de menos y le suplicas, como yo, que mantenga vivo el recuerdo y sigamos queriéndonos de luna a luna, de sol a sol. Qué no muera el amor, que alimente la pasión y que cada luna te traiga de nuevo aunque sea en mi imaginación. 
Foto: Enrique de Haro Gamez

sábado, 11 de julio de 2015

Mírame


Tal vez se te haya olvidado como nos amábamos. Quizás no recuerdes el vaivén de nuestros cuerpos en las calurosas noches de agosto. La ventana abierta del balcón por la que entraban las voces de la calle, el ruido de los pocos coches que quedan este mes en la ciudad. Las cenas románticas a la luz de las velas, el frío vino blanco, el queso, el olor de la hierbabuena…
Las ropas ligeras de andar por casa, las transparencias pícaras de dormir que invitaban a pecar… quizás se te haya olvidado, quizás la pasión de aquellas noches se te pasó, quizás. Quizás olvidas los surcos de mis uñas en tu espalda, las uñas pintadas de colores llamativos apropiados para la estación. Quizás… pero sé que con una sola mirada puedo despertar la fiera que hay dentro de ti, esos animales irracionales que una vez prendidos con la llama del deseo no podrán parar de sentir.
Mírame, mírame sólo una vez y haré que tus pupilas se dilaten y me desees tanto como yo a ti.